Gran Senda de Málaga (GR 249). Etapa 05. Nerja - Frigiliana - Rutas de Senderismo

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Gran Senda de Málaga (GR 249). Etapa 05. Nerja - Frigiliana

Gran Senda de Málaga (GR 249). Etapa 05. Nerja - Frigiliana

Los primeros 5 kilómetros se realizan por una pista forestal en buenas condiciones y siempre ascendente que casi desde el principio se introduce en el Parque Natural de la Sierras Tejeda, Almijara y Alhama. Tan solo hay un cruce que se toma a la izquierda y que recto llevaría al barranco Romero y la famosa Cuesta del Cielo. El barranco de la Coladilla va siempre a la izquierda del camino, con algunos estrechos caminos que se dirigen al encajonado cauce para la práctica de la escalada en roca o el senderismo. Hacia el este se aprecian las arboladas laderas del Cerro Mangüeno. La vegetación de este tramo es muy interesante y singular, y a ello obedece el cartel que se ve al principio sobre actuaciones del Ministerio de Medio Ambiente para la conservación de la flora.

Bajo el pinar aclarado de carrascos se localizan buenas poblaciones de espino cambrón (Maytenus senegalensis) y de boj andaluz (Buxus baleárica), arbustos con una distribución tan restringida como la olivilla (Cneorum tricoccum), un raro endemismo costero testigo de climas tropicales y de hábitat muy específico. Los acompañan palmitos, matagallos, esparteras, lentiscos, enebros, esparragueras, aulagas y algunos algarrobos y coscojas.
El Área Recreativa El Pinarillo (km 4.8) está muy bien dotada de servicios y se puede reponer agua potable. El sendero la cruza entera dejando el carril principal y sigue hacia el norte pasando al lado de una era hasta cruzar el Barranco de la Coladilla. Luego sube por una vereda empinada y toma un carril a la izquierda que deja la bifurcación hacia la Fuente del Esparto, testigo toponímico de la importancia del vegetal en la economía local de antaño.
En esta zona de arenas dolomíticas con una alta potencialidad erosiva, desde la subida al puerto se ven abajo las instalaciones cercadas de la Red Experimental de Medición de la Erosión de la Universidad de Málaga, Tragsa y la Junta de Andalucía en el término de Nerja. Un poco más adelante, por este carril poco frecuentado, se llega al Collado de los Apretaderos, nombrado también como de las Apretaderas.
Se avanza algo más por la pista arenosa teniendo ya a la vista el fragoso valle del Chíllar, cuyas chorreras llegan a escucharse desde aquí. De seguir por el carril se llegaría a la toma de agua de la acequia que pronto se cruzará, el objetivo más exigente de cuantos deportistas realizan el sendero acuático del río. Es relativamente frecuente escuchar el trasiego de los visitantes abajo en el río, si bien no suelen ascender tanto como para llegar hasta el punto de vadeo del GR-249.

Se ve muy bien cómo la larga cicatriz del Canal del Chíllar recorre la margen izquierda del valle, cada vez a mayor altitud sobre el fondo del barranco. El canal se cruza cuando se baja por la Cuesta de los Galgos hacia el cauce y ahí se pueden apreciar sus verdaderas dimensiones y el importante caudal que transporta. La Cuesta Jiménez es la que se ve enfrente, hacia el oeste y debajo del Tajo de las Chorrerillas, que es hacia donde se encamina el Sendero.

El río Chíllar es la linde de términos municipales de Nerja (hasta ahora) y Frigiliana (hacia el oeste), y se cruza aproximadamente en el km 7.7 del recorrido. Se trata de un enorme valle en V cuyo fondo ha sido excavado por la acción erosiva del río en cahorros y cerradas de escasa altura por lo general pero con tajos de cierta envergadura a distintas altitudes. Las pendientes hacia el río son muy pronunciadas y en este tramo hay desniveles superiores a los 1.000 metros desde los desafiantes picos y tajos de Sierra Almijara, sobre todo en los relieves más orientales.
El bosque mayoritario es el de pino carrasco y el matorral es el romeral. Les acompañan palmitos, enebros, esparteras y aulagas principalmente. Hay zonas en la que los árboles son de escaso porte, otras donde domina el matorral y algunas con ejemplares de mayores dimensiones por haber escapado a los incendios forestales.

El tránsito a la siguiente zona se realiza por un largo perfil en dientes de sierra que va cortando uno a uno sucesivos arroyos secos, los que forman a la postre el Barranco del Espejo y su gemelo el Barranco Ancho, ambos tributarios del Chíllar; entre ambos, el puertecillo con el curioso topónimo de Pinillo del Aire. Un poco antes de este puerto se localiza una calera (km 9.8) medianamente conservada, vestigio de usos ancestrales prácticamente industriales para sacar la cal. El Barranco Ancho presenta las huellas delatoras de un reciente incendio, con ramas y troncos ennegrecidos y una vegetación en franca recuperación.

En la Loma de las Garzas hay un buen punto de observación. Es el último bastión rocoso del trayecto y lugar obligado desde el que hacer una retrospectiva del camino realizado, hacia el este, y el que está por venir. El descenso hacia el río Higuerón se realiza por la Cuesta del Sordo, un lugar bastante más arbolado que los inmediatamente anteriores.

Hay un buen trecho de cauce del río Higuerón que hay que recorrer buscando las zonas libres de agua. En realidad es una ancha rambla por la que discurre una acequia hormigonada al principio y luego entubada entre carrizos y adelfas dispersas. El paso por el Pozo de Batán (km 12.3) no deja indiferente al viajero, sobre todo en épocas calurosas, aunque el baño esté prohibido por lo general. Lo que resta es cruzar el cauce y serpentear un poco entre cortados calizos cada vez de mayor altura donde abrigos y cuevas hacen su aparición hasta la Cuesta Apero, pendiente y hormigonada que termina en la misma Plaza del Ingenio de Frigiliana, donde se da por finalizada la etapa.